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Dignidades y Debilidades Planetarias

Tabla de contenidos

Las dignidades planetarias.

Las DIGNIDADES son posiciones de los planetas en signos concretos que, por efecto de la combinación de ambos, hacen que planeta y signo se vean dignificados o beneficiados.

Hay dos dignidades: el DOMICILIO O REGENCIA y la EXALTACIÓN.

Cada planeta tiene uno o dos domicilios (Mercurio, por ejemplo, tiene su domicilio o se domicilia en los Gemelos y en la Virgen), lo cual no quiere decir que en una carta astral concreta esté en ese momento en su signo de domicilio. Sucede lo mismo que con las personas: tenemos nuestro domicilio en tal o cual sitio, pero no siempre estamos en casa.

Por analogía, Neptuno se exalta en el Escorpión, por ejemplo, lo cual no quiere decir que Neptuno esté siempre exaltado (en su signo de exaltación).

Los gráficos números 38 y 39 muestran los diferentes signos en los cuales los planetas están en domicilio o regencia y aquellos en los que se encuentran en exaltación.

Es importante decir que, aunque el planeta no esté en su regencia en una carta astral, él es siempre el REGENTE de ese signo o, lo que es lo mismo, el signo y su regente están siempre relacionados aunque no estén juntos.

Lo mismo sucede, aunque de forma secundaria, con el planeta que se exalta en un signo en concreto pues, aunque ese astro no esté exaltado (situado en su signo de exaltación) en una carta, ambos permanecen siempre relacionados.

Lo anterior quiere decir que el planeta o los planetas que rigen un signo y el planeta que se exalta en ese signo (si lo hay), dan gran parte de las características armónicas en primera instancia que posee ese signo.

Un ejemplo es el del signo del Carnero, que tomaría cualidades de Marte (regente) y del Sol, que se exalta en dicho signo, aun cuando ninguno de los dos estuviera en esa porción zodiacal en un determinado horóscopo.

En el círculo de los domicilios o regencias (Fig. 40), se observa que, dividiendo el zodíaco en dos partes iguales a partir de 0º del León, este signo (regido por la luminaria diurna: Sol) queda en una mitad y, el Cangrejo (regido por la luminaria nocturna: Luna), queda en la otra.

LA ARQUITECTURA ZODIACAL DE LAS REGENCIAS O DOMICILIOS PLANETARIOS
LA ARQUITECTURA ZODIACAL DE LAS REGENCIAS O DOMICILIOS PLANETARIOS

Así, por otra parte, vemos que estos dos signos se oponen respectivamente al Aguador (co-regido por saturno) y al Macho Cabrío (regido por Saturno). En definitiva, las dos luminarias, símbolos de la luz, se oponen a Saturno, representación de la obscuridad.

Además, con esa línea divisoria se observa que la disposición de los planetas regentes es simétrica a ambos lados de ella: Sol-Luna, Mercurio, Venus, Marte, Júpiter y Saturno.

Estos eran los planetas tradicionales, pero, a partir del descubrimiento de las octavas superiores, Urano pasa a ser regente del Aguador y Saturno a corregente (antes era regente); Neptuno se coloca como regente de los Peces y Júpiter como corregente del mismo; y, para finalizar, Plutón se sitúa como regente del Escorpión y Marte como corregente.

Las tres octavas superiores se han atribuido a estos tres signos como sus regentes, a través del estudio de sus afinidades e influencias.

En el caso de los planetas que poseen dos domicilios (todos menos las luminarias y las octavas superiores), uno es denominado DOMICILIO DIURNO y otro DOMICILIO NOCTURNO.

El domicilio diurno es aquel en el que el planeta en cuestión y el signo que este rige son ambos positivos o negativos. Para ello, Mercurio es considerado positivo, aun cuando se le había clasificado como neutro.

Así, el cuadro de domicilios diurnos y nocturnos es:

PLANETA – DOMICILIO DIURNODOMICILIO NOCTURNO

MERCURIO (+)   GEMELOS (+)   VIRGEN (-)

VENUS (-)  TORO (-)    BALANZA (+)

MARTE (+)   CARNERO (+)      ESCORPIÓN (-)

JÚPITER (+)   CENTAURO (+)   PECES (-)

SATURNO (-)  MACHO CABRIO (-)   AGUADOR (+)

En el domicilio diurno la influencia planetaria se manifiesta con mayor facilidad y fuerza, pues hay una afinidad aumentada al coincidir la cualidad + o – del astro con la del signo.

Mercurio muestra en los Gemelos una inteligencia comunicativa mientras que en la Virgen el intelecto es más analítico.

Venus manifiesta en el Toro un intenso amor que hace vibrar los sentidos y, en la Balanza, este planeta genera amabilidad social y el concepto mental de la belleza.

Marte en el Carnero demuestra la actividad externa y, en el Escorpión, la energía interna.

Júpiter en el Centauro manifiesta la expansividad, generosidad y alegría externamente mientras que, en los Peces, crea la bondad y la esperanza internas.

Saturno en el Macho Cabrío origina la voluntad y firmeza internas a la vez que, en el Aguador, genera la constancia intelectual expresada comunicativamente.

El sistema de los domicilios tendría que contar con el descubrimiento de dos nuevos planetas transplutonianos para ser totalmente perfecto. Estos dos supuestos astros (X e Y) serían las octavas superiores de Júpiter y Saturno, quedando un modelo astrológico perfecto de 12 planetas astrológicos y 12 signos, ya que, el Sol y la Luna, por ser las luminarias, no pueden tener octavas superiores.

Las debilidades planetarias.

Veamos ahora qué son las DEBILIDADES. Evidentemente, son posiciones en signos en los cuales los planetas se hacen desarmónicos, perdiendo calidad o fuerza.

Las DEBILIDADES son el EXILIO o DETRIMENTO y la CAÍDA. Un planeta está en exilio cuando se encuentra situado en el signo opuesto al que está en domicilio. Es decir, la tabla de los exilios (Fig. 38) se obtiene colocando los planetas en los signos opuestos a los de la tabla de los domicilios.

DOMICILIOS Y EXILIOS PLANETARIOS
DOMICILIOS Y EXILIOS PLANETARIOS

Y esto es debido a que los signos opuestos son complementarios o aun contrarios (ley de polaridad), tal como se estudiará más adelante. Por todo ello, un planeta que está en afinidad con un signo, como es el caso del domicilio, está en desarmonía con el signo contrario (exilio). Igual sucede con la caída, pues un planeta está en caída en el signo opuesto al que se encuentra en exaltación. Para obtener la tabla de caídas (Fig.39) invertimos la de las exaltaciones.

EXALTACIONES Y CAÍDAS PLANETARIAS
EXALTACIONES Y CAÍDAS PLANETARIAS

Resumen.

En síntesis, las dignidades son el DOMICILIO y la EXALTACIÓN; mientras que las debilidades son la CAÍDA y el EXILIO.

Por lo general, podemos decir que el domicilio y el exilio se refieren a mejor o peor calidad, respectivamente, de las energías planetarias. En cambio, la exaltación y la caída se refieren a aumento de cantidad de fuerza o disminución en fuerza, respectivamente, de la vibración planetaria.

Veamos en el siguiente cuadro las implicaciones diferenciales que ello tiene:

PLANETA DOMICILIO EXALTACIÓN

SOL LEO CARNERO

Calidad de la individualidad Energía del yo

LUNA CANGREJO TORO

Calidad de sentimiento Energía de sentimiento

MERCURIO GEMELOS y VIRGEN AGUADOR

Calidad de intelecto Energía intelectual

VENUS TORO y BALANZA PECES

Calidad de amor Energía en el amor

MARTE CARNERO y ESCORPIÓN MACHO CABRIO

Calidad de acción Energía de acción

JÚPITER CENTAURO y PECES CANGREJO

Calidad en el dar Energía en el dar

SATURNO MACHO CABRIO y AGUADOR BALANZA

Calidad en la voluntad Energía en la voluntad

URANO AGUADOR GEMELOS

Calidad en la originalidad Energía en lo original

NEPTUNO PECES ESCORPIÓN

Calidad mística Energía mística

PLUTÓN ESCORPIÓN LEÓN

Calidad en lo sexual y Energía en lo sexual y en la autotransformación autotransformador

El cuadro comparativo del exilio y la caída es:

PLANETA EXILIO CAÍDA

SOL AGUADOR BALANZA

Poca calidad Debilidad de la individualidad

LUNA MACHO CABRIO ESCORPIÓN

Poca calidad de la Debilidad del sentimiento dulce

MERCURIO CENTAURO y PECES LEÓN

Poca calidad Poca fuerza en lo intelectual

VENUS ESCORPIÓN y CARNERO VIRGEN

Poca calidad del amor Poca fuerza de amor

MARTE BALANZA y TORO CANGREJO

Baja calidad de acción Debilidad de acción

JÚPITER GEMELOS y VIRGEN MACHO CABRIO

Baja calidad en la Debilidad de la sociabilidad

SATURNO CANGREJO y LEÓN CARNERO

Baja calidad de Debilidad de la voluntad

URANO LEÓN CENTAURO

Baja calidad de Debilidad de la originalidad

NEPTUNO VIRGEN TORO

Baja calidad de la Poca fuerza de lo místico

PLUTÓN TORO AGUADOR

Poca calidad en la Poca fuerza en la autotransformación

Ambos cuadros son solamente orientativos y su concreción en la práctica se estudiará en la parte de curso correspondiente a la interpretación de la carta astral.

Al igual que sucede con las dignidades, el planeta que se exilia o cae en un signo concreto siempre está unido por lazos sutiles a dicho signo, aun cuando en la carta astral no esté ni en exilio ni en caída.

El razonamiento para llegar a dicha conclusión es lógico pues, si un planeta al pasar por sus signos de domicilio, exilio, exaltación o caída produce efectos especiales, quiere decir que entre ese planeta y dichos signos existen relaciones también especiales, lo cual no sucede cuando el astro está PEREGRINO.

Un planeta está peregrino cuando no se halla ni en dignidad ni en debilidad, siendo su estado de normalidad, es decir, que no es especial, como en el caso del domicilio, el exilio, la exaltación o la caída.

Como ya se ha dicho, los planetas que tienen dignidad (domicilio o exaltación) o debilidad (exilio o caída) en un determinado signo, siguen ligados a esa porción zodiacal en todo momento, aun cuando en una determinada carta astral no se encuentren en ella.

Es decir, al signo del León, por ejemplo, están “atados” el Sol (regente), Plutón (se exalta en él) y, en menor medida: Urano y Saturno (se exilian en él) y Mercurio (cae en el León), aun cuando en un horóscopo determinado ninguno de ellos esté en dicho signo. Las repercusiones que esto tiene se verán en la parte de interpretación, pero, por el momento, nos sirven para definir las cualidades permanentes del signo.

Por ello, cuando hablamos de cada signo por separado, se dedica un apartado a sus dignidades o debilidades. No ha de extrañar que para cada dignidad o debilidad se mencionen cualidades tanto armónicas como desarmónicas aunque, en principio, las dignidades son de carácter consonante y las debilidades son disonantes.

Un exilio puede llegar a ser armónico o una exaltación ser disonante, igual que ya se comentó que un planeta benéfico (Júpiter o Venus) puede ser desarmónico en ciertos casos, dependiendo ello fundamentalmente de las relaciones planeta-signo y planeta- planetas (aspectos), todo lo cual se estudia a fondo en secciones posteriores.

En definitiva, el motivo por el que se expresan en los apartados titulados “dignidades y debilidades” de cada signo las cualidades armónicas y desarmónicas de ambos es porque, en ciertos casos, estas pueden llegar a darse.

Exaltaciones y caídas de las octavas superiores.

Quien haya estudiado ya algo de Astrología se habrá dado cuenta de que los signos que he atribuido como lugares de exaltación de las octavas superiores no coinciden con los que suelen mencionarse en algunas obras.

Pero antes de comenzar con los porqués, también hay que decir que tradicionalmente a MERCURIO se le asigna la Virgen como signo de exaltación, aparte de que es su domicilio nocturno.

Ello, para empezar, sería una anormalidad con respecto a los demás planetas, pues ninguno de ellos se exalta y se domicilia en un mismo signo. Según nuestra opinión, durante la Era de Piscis Mercurio se exaltó en la Virgen, correspondiendo al intelecto analítico y contrapuesto a la religión (Peces, signo opuesto a la Virgen).

Pero a partir de 1948, comienzo de la Era de Aquarius, Mercurio se exalta en el Aguador, el signo de los inventos modernos, la intuición y el razonamiento de síntesis. Por otro lado, la propia intuición y el razonamiento analógico nos llevan a dar una concepción como válida: el planeta del intelecto se exalta en el signo de la intuición y la investigación.

Veamos ahora la exaltación de las octavas superiores.

URANO.

Para muchos autores Urano se exalta en Escorpión, seguramente por los modos bruscos que a veces tiene ese signo y por sus rasgos de inspiración. Pero, a mi entender, la inspiración escorpiana es emocional y no mental, a la vez que sus brusquedades son plutonianas (conflictos internos) y no uranianas (excentricidad y desapego emocional).

Por tanto, nos parece perfectamente lógica la atribución del signo de los Gemelos como lugar de exaltación de Urano. Es ahora el genio intelectual (Urano) el que se exalta en el mundo del pensamiento veloz y buscador (Gemelos).

NEPTUNO.

En relación con lo mencionado acerca de la inspiración mística del Escorpión, consideramos a Escorpión como signo de exaltación de NEPTUNO. Puesto que no se trata de mencionar grandes astrólogos sin más, veamos ahora qué razones avalan la afirmación.

La palabra-clave de Escorpión es YO CALLO, indicando que este signo es místico, con capacidad de introspección y con un mundo interno rico y complejo. Su inspiración, además de su tendencia a la evasión o a la sublimación, evidentemente la toma de Neptuno.

Si no, no se explicaría cómo un signo drástico y a la vez sensible, estaría influenciado solo por los dos planetas más enérgicos del zodíaco: Marte y Plutón. De aquí se deduce que Neptuno es el que suaviza la fuerza escorpiana externamente y la intensifica en cuanto a complejidad psíquica interna.

También podríamos llegar al mismo razonamiento por eliminación, viendo qué signos no son exaltación de ningún planeta y estudiando sus posibles afinidades, lo cual sería demasiado largo.

Solo voy a comentar que no pocos astrólogos consideran al León como signo de exaltación de Neptuno, lo cual entiendo que tiene muy pocas probabilidades de ser cierto. El León no tiene cualidades místicas pasivas, ni de retiro interno ni de emotividad delicada. Sus características casi son contrarias.

PLUTÓN.

Pasemos ahora a Plutón, la última de las tres octavas superiores descubierta, que muchos astrólogos consideran en exaltación en el signo del Carnero, aun cuando desde siempre el Sol se ha exaltado tradicionalmente allí.

Si Plutón se exaltara junto al Sol en el Carnero, la simetría y la perfección ya comprobada del zodíaco quedarían rotas. Pero, aparte de cuestiones estéticas, entiendo que Plutón no afina con el Carnero por los siguientes motivos:

Plutón se caracteriza ante todo por su energía interna, su actividad externa y, no hay que olvidar que, también, por su capacidad de interiorización simultánea a las anteriores facetas. Esa cualidad de la introspección no es propia del Carnero, el cual no se caracteriza por la interiorización, la auto-observación ni el trabajo de transformación interna.

El Carnero vive, se desarrolla y toma conciencia de sí mismo a través de la acción enérgica hacia fuera.

Pienso que Plutón se exalta en el León por varios motivos. Por eliminación, los signos en los cuales no se exalta ningún planeta por el momento son el León, la Virgen y el Centauro. En la Virgen no se puede exaltar el planeta de la sexualidad (Plutón), ni en el jovial y extrovertido Centauro el planeta del trabajo intenso sobre uno mismo (Plutón), aparte de que el comportamiento del Centauro no es plutoniano, debido a la afinidad con lo social que le da Júpiter.

Veamos ahora qué motivos respaldan la hipotética exaltación de Plutón en el León.

En primer lugar, el signo del León se caracteriza por su poderosa energía interna y su vitalidad sexual aparte de que, por estar regido por el planeta de la conciencia (Sol), es un buen signo para la exaltación del desarrollo de la conciencia (Plutón).

En sentido desarmónico, el León se comporta con cierto descontrol en el plano sexual, con abundantes roces interpersonales y con pasiones intensas difíciles de dominar, siendo todas estas unas cualidades generadas por Plutón en su aspecto desarmónico.

Las cualidades que daría Plutón con caída en el Aguador (opuesto al León) serían, en sentido armónico, el aplacamiento o merma de fuerza de los instintos y la autoconciencia a través del saber y el conocimiento; y, en su vertiente disonante, la falta de poder para autotransformarse por demasiado intelectualismo y poca práctica como, también, la poca energía vital en la lucha contra los obstáculos de la vida.

Volviendo ahora al concepto de perfección ideal y estética del zodíaco, resulta más lógico pensar que, en el supuesto de que se descubrieran los planetas transplutonianos X e Y, quedarían 12 planetas astrológicos exaltados cada uno de ellos en un signo diferente. Así, la supuesta octava superior de Júpiter se exaltaría en el Centauro y, la de Saturno, en el signo de la Virgen.

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